miércoles, 21 de enero de 2009

Mamás practicando

Parece que el famoso instinto maternal hizo su entrada triunfal durante la última semana. Tanto, que en un admirable gesto (o dos, en realidad... técnicamente en sendos gestos... disculpen, es el vicio, ups, el oficio) nuestras amigas embarazadas emprendieron grandes desafíos. Las chicas se pusieron a prueba y se animaron a dar por tierra con viejas creencias, levantar la mirada y ampliar sus horizontes y... Bueno, nada, la verdad es que parece que se dieron cuenta de que la cosa viene en serio y que no tienen mucha más alternativa que ponerse a practicar. Porque el bichito de pico largo del contador avanza y los días pasan y la panza cobra forma y... por algún lugar hay que empezar.

CASO 1
El miércoles, la cena de chicas fue en casa de M.

Imaginen la sorpresa, cuando entramos y nos encontramos con esta mesa:



El punto es que TODO eso (y TODO ES TODO) había sido preparado por ella. Por ella, que en su casa no tiene tuppers porque ocupan lugar. Que maldice la existencia de trapos rejilla y ballerinas. Que guarda las ollas en lugares insólitos. Que siempre detestó cocinar. Pero que quiere practicar para que Poroto coma rico y sano (si hasta incursionó en el sésamo!)

(Tías, respiramos tranquilas, está todo bajo control. Y atención las cookers, que al final va a terminar enseñándonos ella!)
CASO 2
El domingo, mientras tía D y tía N barrileteaban en la pileta de cierto complejo habitacional del vicentelopense barrio de Florida, establecieron comunicación telefónica con La Feliz.

Hablaron con amigaembarazada V, que estaba cuidando a bebé de amigos mientras amigospapás de bebé y papáembarazado cerveceaban.

(CUADRO DE SITUACION: es importante visualizar la escena. Piensen en una pirámide. En la base, y a puntos equidistantes, tres focos de actividad: a) D y N barrieletando en la pileta; b) Novio + amigos cerveceando. c) Bebé para cuidar. Si usted fuera V --pongamos que cuatro meses atrás-- ¿cuál de las tres opciones hubiera elegido? Fin de la encuesta. ¿Resultado? Ningún voto para la opción c --salvo que el bebé fuese el sobri T, queda claro--).

Pero ella, que también practica, hizo esto.



Le pedimos que saque una autofoto para compartir el momento y cumplió con su palabra.

(Y sí, estábamos barrileteando. Y había que ayudarla a entretenerse porque convengamos que cuidar a un bebé dormido no es el mejor de los programas para un domingo a la tarde).

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