¿Se acuerdan?
Atención, atención... Ahora que se vino la onda videito, no olvidemos del piloto del programa televisivo que tenemos grabado! Chaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaanes!
No te quedes inmóvil
al borde del camino
no congeles el júbilo
no quieras con desgana
no te salves ahora
ni nunca
no te salves
no te llenes de calma
no reserves del mundo
sólo un rincón tranquilo
no dejes caer los párpados
pesados como juicios
no te quedes sin labios
no te duermas sin sueño
no te pienses sin sangre
no te juzgues sin tiempo
(La segunda parte viene a modo de advertencia,
en caso de que no cumplan con la primera.
Pero con este frente de tías que los esperan
dudo que vaya a ser necesaria)

(FISCAL: Objeción Sr. Juez. El argumento del abogado defensor es arbitrario y nada tiene que ver con la esencia del blog, que siguen siendo las dos criaturas en camino.Dicen por ahí que las mamás levantaron alguna copa espirituosa para brindar... En lo que respecta al grupo de tías, jamás nadie nunca vio nada de nada, así que no hay testigos, ni habrá declaraciones ni pruebas que las incriminen.
(Pero atención que tenemos material para sobornarlas, eh! Ah! Ups, ¿es como haberlas mandado al frente?)
Lo que seguramente nunca hubiera podido anticipar El Profeta es que, el mismo día en que la tía M. se volviera licenciada, misteriosamente, las mamás se volverían licenciosas. Tanto, que durante un rato se creyeron lobos marinos. ¿No lo creen?

Por ahora, dos fotos de porotoenpanza para que vayan pensando. (En breve, fotos actualizadas).



Como verán, quiso hacer trampa. Y usó toda la intuición para adivinar de
qué lado estaba cada uno.
Y eligió.

Hasta fingió cara de sorpresa: ¡ella quiere un varón!
¡Y miren cuanto lo quiere!


Le pedimos que saque una autofoto para compartir el momento y cumplió con su palabra.
(Y sí, estábamos barrileteando. Y había que ayudarla a entretenerse porque convengamos que cuidar a un bebé dormido no es el mejor de los programas para un domingo a la tarde).

He aquí un gráfico ejemplo del gran síntoma del primer trimestre. Claro está que existe otro GRAN síntoma, pero no seríamos buenas amigas si lo representaramos con alguna foto. Esto es más que un blog. Estas son las ganas de compartir una historia; historia que, probablemente, sea lo que nos mantiene unidas desde hace tantos años. Porque no somos un grupo de amigas: somos la historia de vida de cada una de las otras. Volviendo al blog, empezó con la noticia de que M iba a ser mamá. Y ahora resulta que V le sigue los pasos. ¿Será contagioso? Por las dudas, las solteras redoblamos los cuidados (no sea cosa, ¿no?) Y nos disponemos a compartirlo desde esta nueva casa.